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Reseña Histórica2019-02-11T10:51:42+00:00

Historia


Fue en 1888 cuando los Larios regalan al pueblo de Torre del Mar la primera imagen de la Santísima Virgen del Carmen con motivo de la construcción de la nueva Iglesia. A partir de entonces dicha imagen ocupó el centro de la devoción de los torreños y se empieza a consolidar como Patrona de los marineros. Desde entonces Torre del Mar y la Virgen del Carmen forman un binomio inseparable, no hay barco que salga a la mar sin que la tripulación se haya encomendado a la Virgen, ni barco que llegue a puerto sin que los marineros den gracias por volver a tierra.

Dicha imagen se empezó a llevar a la orilla en días de temporales para que ayudara en su camino de regreso a casa a los marineros que estaban embarcados, con el paso del tiempo se decidió que un día al año se dedicara a sacarla en procesión por las calles del pueblo y embarcarla para hacer el recorrido por nuestras playas. Muchos torreños recuerdan la prohibición de bañarse hasta después de la procesión de la Virgen del Carmen.

Testimonios orales recogidos datan la fecha de la procesión a principios del siglo XX y la primera prueba escrita, a la que hemos tenido acceso, la sitúa en 1967. En un programa de feria de Santiago y Santa Ana aparece la procesión marítimo-terrestre de la Santísima Virgen del Carmene como el acto más importante de las fiestas. Resaltando también cuando la Virgen del Carmen el 16 de Julio era llevada en procesión hasta la fábrica Larios y allí donde se pasaba un día de convivencia entre todos los amigos y posteriormente en las Fiestas de Santiago y Santa Ana se culminaba la fiesta con la salida en procesión de la Virgen, tanto terrestre como marítima.

En 1980 un grupo de amigos y devotos deciden comenzar a formar una hermandad con todos los efectos, para que la imagen de la Santísima Virgen del Carmen tuviera un grupo de personas que se encargara de su culto y cuidados en la Iglesia, que unido al problema que se originó a raíz de la negativa de los portadores a salir en procesión con la Santísima Virgen del Carmen por problemas económicos, tuvo esto plenos efectos en 1981 cuando son aprobados los estatutos de la Hermandad virgen del Carmen. El trabajo incansable de los hermanos de la Hermandad hace posible, en un breve espacio de tiempo, la construcción del trono, estandartes y barco para la procesión de Nuestra Santísima Virgen del Carmen. Desde entonces es la Hermandad la encargada de que cada 26 de Julio disfrutemos todos los torreños y visitantes del caminar de la Virgen por las calles de nuestro pueblo y posterior recorrido por el mar. La Primera junta de gobierno fue la siguiente:

Hermano Mayor : D. Antonio López Rosíque
Vicepresidente: D. José López León
Secretario: D. Francisco Ortiz Gutiérrez
Tesorero: D. Federico Vázquez Diez
Vocales: Antonio Segura, Fernando Marcos, Miguel López, Francisco Palacios, Antonio Carlos Checa, Salvador Vela, Esteba Cruz, Miguel Pacheco, José Puertas, Juan Navas, Miguel Rodríguez.

Es en 1999 cuando se compra la Casa Hermandad al Obispado en los bajos del “bloque del cura”, en calle Infante nº2 de Torre del Mar. Y Posteriormente se construye en el año 2003 un nuevo barco con donativos de Hermanos y devotos de la Virgen; la construcción tiene lugar en la casa Hermandad y la realiza al igual que el primero, calafate “Pepito”, con la ayuda de hermanos de la hermandad que aun hoy en día siguen trabajando para ella.

Es en el año 2006 y con motivo del XXV año fundacional de la Hermandad, se acuerda realizar un nuevo trono, guión y estandarte, teniendo dicha efeméride como acto principal la procesión Terrestre extraordinaria el 13 de mayo, recuperando calles y barrios por los que nunca antes había pasado la imagen.

La Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen, se ha encargado con el paso de los años de ir divulgando la devoción a nuestra Sagrada Titular, con números actos de caridad que han marcado la vida de esta hermandad, actualmente como bien sabemos todos estamos inmersos en el proceso de Coronación Canónica de Nuestra Sagrada Titular, proceso que nos llevara a la cumbre de tantos años de trabajo por y para nuestra Sagrada Virgen del Carmen.

El Carmelo

El privilegio de la Bula Sabatina del Carmen

hermandad-virgen-del-carmen-torre-del-mar-el-carmelo-04Cuando llegan los días de preparación de los Santos y los Difuntos, la mirada se vuelve a esas láminas antiguas, sobre las cabeceras de las camas, en las que la Madre del Carmen intercede, poderosa, sobre las ansiosas ánimas del purgatorio para alcanzar el esperado Paraíso.

Será uno de los ejes fundamentales de la devoción carmelitana. Desde los siglos XIII y XIV, los laicos comienzan a pedir la participación en los bienes espirituales de la Orden del Carmen, conservando su condición de seglares, en medio del mundo. Aquí aparece de lleno el suceso fundamental desde la tradición de la Orden de la Entrega del Escapulario a San Simón Stock. Según esta tradición, san Simón Stock, en el siglo XIII, sobre el año 1251, habría tenido una visión de la Virgen que le entregaba el Escapulario con estas palabras: Ésta es una señal de salvación para ti y para tus hermanos: los que mueran vestidos con él se salvarán.

El lugar de la aparición se sitúa en Cambridge o en Aylesford, en la noche del 15 al 16 de julio del referido año de 1251. Aunque la forma de transmitir estos datos no se hiciera con la veracidad que hoy acostumbramos es tal fuerza de este suceso que pronto se convertirá en señal de la protección continua de la Virgen María sobre toda la Orden del Carmen. Aunque es común a muchas órdenes, en ninguna ha permanecido con tanta fuerza como en el Carmelo.

Las palabras de la Virgen en la entrega del escapulario anunciaban su intercesión en la hora de la muerte, así nace el Privilegio Sabatino. El origen parte también de una visión de la Virgen al papa Juan XXII donde le promete la salvación y liberación del purgatorio a todos los carmelitas el sábado después de su muerte. Y carmelitas son no sólo los que han hecho su profesión religiosa en el Carmelo, sino también los laicos que participan de los bienes de la Orden, los que visten su escapulario. Es decir, había que vestir el hábito, el escapulario (un tiempo fue antes la capa blanca), observar la castidad según el estado propio, recitar las horas canónicas, practicar el ayuno y abstenerse de carne el miércoles y el sábado.

hermandad-virgen-del-carmen-torre-del-mar-el-carmelo-02La fecha de la Bula Sabatina es el 3 de marzo de 1322. Las condiciones de este privilegio encajan muy bien con la espiritualidad carmelitana, donde hay que honrar a María con la castidad según el estado propio, recordando que somos hermanos de la Virgen Purísima. Los pontífices fueron aprobando y renovando esta bula en las centurias siguientes, poniendo de relieve el bien que hacía en el pueblo de Dios, como la bula Ex clementi del 12 de agosto de 1530. No pocas fueron las ocasiones en que desde diversos lugares surgían voces para que no predicasen los carmelitas este privilegio sabatino, confirmado y ratificado por fin el 20 de enero de 1613. Se permitía a los carmelitas predicar que los miembros de las cofradías puedan creer que, según el privilegio, la Virgen del Carmen los ayudaría con su intercesión y protección especialmente el sábado después de su muerte. En las representaciones artísticas se especifica que la Virgen no podía sacar ella misma las almas del purgatorio, sino por mediación de los ángeles.

Y nació esa ingente cantidad de representaciones artísticas sobre la intercesión del Carmen por los difuntos, los artistas como Tiépolo, Espinal, Cristóbal Ramos y tantos otros, han dejado magníficas muestras de la bondadosa protección de la Virgen del Monte Carmelo en la hora de la muerte, recordando el viejo lema del Escapulario: En la vida protejo, en la muerte ayudo y después de la muerte salvo.
hermandad-virgen-del-carmen-torre-del-mar-el-carmelo-03Este decreto fue insertado en el Índice de las Indulgencias bajo el pontificado de Inocencio XI, el 22 de marzo de 1678. Fue renovado bajo Pío X en el índice de 1908, y casi repetido por Pío XII, gran devoto del Carmen, en la carta apostólica Neminem profecto latet, del 11 de febrero de 1950: Ni la piadosísima Madre dejará de intervenir para que sus hijos detenidos en el purgatorio por sus faltas alcancen lo más pronto posible la patria celeste, por su intercesión, según el tan conocido privilegio sabatino transmitido por la tradición.

Las palabras del Papa Pío XII se siguen haciendo realidad:

Después de aquel día, 16 de Julio de 1251, cuántas almas han debido –aun en circunstancias humanas desesperantes- su suprema conversión y salud eterna al Escapulario de que se han revestido. ¡Cuántas también, en los peligros de cuerpo y alma, gracias a él, han experimentado la protección maternal de María! La devoción al Escapulario ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales.

Fuente: Carmelitas descalzos Andalucía. D. Juan Dobado Fernández.